Fabrizio Bianchi

Conocí a Marco por primera vez en 2012, en un servicio de chat experimental de Google llamado Aardvark, a través del cual él contestó algunas de mis preguntas sobre traducción. Inmediatamente me di cuenta de que había entrado en contacto con una persona proactiva, un verdadero early adopter, pero nada podría haberme preparado para lo que saldría de esta relación. En todos estos años Marco ha sido un gran jefe, un mentor fantástico, un excelente interlocutor y un verdadero amplificador para mis ideas, así como un gran amigo en el que confiar. Todo esto sin encontrarnos nunca en persona hasta 2017, cuando por primera vez nos vimos en Barcelona. Si necesitas un buen consejo sobre tu empresa, un profesional de la traducción con el que puedes contar para grandes proyectos, o un gestor de proyectos remoto más que fiable, ¡no lo pienses dos veces y ponte en contacto con él!